Discoteca Cool BallRoom Madrid
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El guiño a los años setenta, casi obligado en este tipo de locales, tiene en Cool cumplida presencia, pero es sólo una parte del abigarrado collage de referencias que el interiorista Tomás Alía pone en juego: cajas metálicas agujereadas por ojos de luz de aire tecnológico, superficies reflectantes, pavimentos de chapa de acero antideslizante.
Todo ello se anticipa en la impactante fachada revestida enteramente de acero inoxidable sobre la que destella el logo del local diseñado por Pedro Serrano. Hay espacio también para los motivos psicodélicos. Mención aparte merecen los baños, con fotografías de rostros retroiluminados sobre los urinarios metálicos y la espectacular pista de baile de doble altura con columnas metálicas salpicadas de círculos azules. El público, compuesto sobre todo por la gente más fashion de la ciudad, es de lo más variado, igual que la música, que cambia en función del día. Hay distintas sesiones. Los jueves, Sunflowers, una combinación de música ligera y melódica basada en sonidos house, latin, funky y house vocal y los viernes y sábados, el mejor house en todas sus variantes.
