Madrid
Barcelona
Sevilla

Notizie Culturali

Mussolini segreto, un dictador cínico, racista y violento queda al descubierto

Data : 23-11-2009

  • Text size
Mussolini segreto
Mussolini segreto
  • Claretta Petacci, la mujer con la que el Duce engañó a su mujer toda la vida, plasmó diligentemente sus intimidades de joven mujer y, lo que es más importante, las reveladoras confesiones que pintan a un Mussolini racista, desdeñoso, violento y despiadado, en unos cuadernos, guardados hasta principios de este año en los archivos históricos y protegidos por el secreto de Estado.

"¿Sabes, amor? Anoche en el teatro te desnudé por lo menos tres veces. Te miraba, te quitaba la ropa mentalmente y te deseaba como un loco". Estas palabras, que reproducen una apasionada y sensual declaración del dictador fascista, fueron escritas en su diario por la amante del Duce, el fogoso amante no es otro que el político italiano, Benito Mussolini. Este testimonio de la vida privada de Mussolini estará en las librerías italianas por mano del periodista Mauro Suttora y con el título "Mussolini segreto".
A finales de la guerra de Liberación, cuando la pareja tenía el agua al cuello y tuvo que escapar de Salò, donde se había refugiado tras la caída del Gobierno de Mussolini con la ilusión de resucitar al fascismo, la amante del Duce entregó los diarios a una amiga de confianza. Ésta los escondió y fueron encontrados en 1950, cuenta el autor vía telefónica desde la ciudad de Milán, quien a su vez dijo que había estudiado por varios meses los escritos de Claretta, los cuales cuentan con una grafía estrecha y difícil.
En este libro no sólo se encuentran las audaces fantasías eróticas bien detalladas, como el autor lo califica "es explosivo" porque las palabras de Claretta destruyen la imagen de un dictador humano, un afable fascista a escala reducida, una especie de hermano menor y menos despiadado de Hitler, alguien que se vio uncido al carro nazi a su pesar, que aprobó leyes contra los judíos sólo para complacer a su aliado alemán, y muy devoto y complaciente con la Iglesia.
En su diario Claretta muestra al Duce como un hombre violento tanto en sus pensamientos políticos como en sus sentimientos, ferozmente antisemita, que reivindica un racismo avant la lettre, furioso con Pío XI, megalómano, que no ahorra su cínica agresividad a nadie y nada, menos a Franco de quien dice: "Ese Franco es un idiota. Cree haber ganado la guerra con una victoria diplomática, porque algunos países le han reconocido, pero tiene al enemigo en casa. Si sólo tuvieran la mitad de la fuerza de los japoneses hubiera acabado todo hace cuatro meses. Son apáticos, indolentes, tienen mucho de los árabes. Hasta 1480 en España dominaron los árabes, ocho siglos de dominación musulmana. Ahí está la razón de por qué comen y duermen tanto".
Claretta escribió en Agosto de 1938 estas palabras del racista dictador: "Yo era racista ya en 1921, no sé cómo pueden pensar que imito a Hitler si él ni siquiera había nacido. Los italianos tendrían que tener más sentido de la raza, para no crear mestizos, que van a estropear lo bonito que tenemos"; 20 días después de haber salido el Manifesto della razza, donde se teorizaba la superioridad de la etnia itálica. Aún más furioso y violento con el papa Pío XI, quien pedía a Mussolini casar a un italiano con una mujer de otra etnia y color: "Si siguen así los del Vaticano voy a romper todo tipo de relación con ellos. Son unos miserables hipócritas. Prohibí los matrimonios mixtos y ahora el Papa me pide casar a un italiano y una negra. ¡No! ¡Voy a romperles la cara a todos!". Así, la deseada amante pone al descubierto el carácter violento y despiadado, los pensamientos racistas y el fogoso proceder íntimo, del respetado y recatado político: Benito Mussolini.