Cóctelerías mezcla gusto
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El cóctel. La sugerente combinación de los licores con frutas, flores, hierbas, helados, miel leche o cualquier otro ingrediente. Sus exóticos colores, originales sabores y llamativa decoración, despiertan en nosotros un atractivo extra que no encontramos en las ya simples mezclas de licor y refresco.
Por eso, para disfrutar al máximo de estos caprichosos néctares, debemos acertar en la elección del barman que nos los prepare. En Madrid existe una verdadera tradición de coctelerías de élite como los archiconocidos Le Cock, Museo Chicote o del Diego. Hoy pondremos el acento en otros locales de menor fama y precio pero con el mismo saber hacer en el arte de la coctelería.
Empezamos por Blinis & Vodkas, Calle Independencia esquina Amnistía. Este restaurante ruso sirve, además de los típicos blinis de salmón y huevas de lumpo, más de 55 vodkas de Rusia, Polonia, Suiza, Finlandia, Islandia, Ucrania, Suecia o Francia.
Bajo el lema “Lujo zarista, ambiente revolucionario”, Blinis y Vodkas ha creado un ambiente íntimo pero sofisticado que cuenta incluso con salones privados. El corazón de esta casa está en su bar. Allí se puede beber cerveza checa de grifo o degustar alguno de los estupendos cócteles que elaboran a base de vodka.
Susan Club, Calle de la Reina 23. En la calle de las coctelerías, la de la Reina, destaca el Susan por ser la más neoyorkina de todas. Son muchos los incondicionales de este bar joven con decoración retro. Ambiente tranquilo entre semana que invita a disfrutar de sus Bloody Mary, Cosmopolitans y Zombies recostado en cualquiera de sus sofás. Los fines de semana…es otra cosa: mucha gente y música bailonga.
María Pandora, Plaza de Gabriel Miró, 1. Allí donde la ciudad de Madrid se vuelve más hermosa, en el parque de las Vistillas, encontramos esta champañería y café librería fundada en 1995. Se trata de uno de esos escasos bares que, pretendiéndolo o no, se convierten en digna sala de estar.
Nacida con la clara intención de sorprender y agradar, María Pandora ofrece una cuidada selección de cavas y cócteles variados acompañados de frutas, dulces y otras delicadezas. Sus nombres y elaboración son todo un reclamo, recomendamos especialmente la sangría de Cava Isidra. Y a tan solo 6 euros el cóctel.
Olé Lola, C/ San Mateo, 28. Si el cóctel fuese pecado, el Sex on the Beach sería la lujuria. La sugerente mezcla de vodka, zumo de melocotón, naranja y arándanos, provoca un placentero cosquilleo que recorre nuestro cuerpo. Si, además, lo tomamos en el Olé Lola, de manos de Miguel Setién, el pecado capital pasa a ser mortal.
Setién, que ha pasado por los más prestigiosos locales de Madrid, lleva 16 años elaborando auténticas pócimas y, por fin, ha diseñado un local a su medida. Ya para terminar, os hablamos una coctelería que no encaja en el patrón de las anteriores pero merece una mención especial en este listado. Se trata de la maorí Bora-Bora, en Ventura Rodríguez. Su mayor peculiaridad no son tanto los brebajes que prepara sino sus recipientes.
Y con esto no nos referimos a un simple y aburrido y mundano vaso. No, hablamos de un recipiente cuasi-sagrado que hace del cóctel un ritual. Variopintas figuras Tiki de la tradición maorí en un local con su propio encanto bizarro-kitsch. Un humeante volcán, cascadas o barcas riegan nuestros cócteles en este empeño por conseguir una atmósfera polinesia.
Dicho queda, tenemos en Madrid multitud de coctelerías con ambiente neoyorkino, ruso, cañí, maorí o al gusto. Descubre la tuya. Y como no es la primera vez que hacemos un listado, no hay sorpresa al ver que dejamos más de tres y más de cuatro locales en el tintero. Seguiremos ampliando información, no se diga.
