Analfabetismo arte ideología
|
Que el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ha rejuvenecido y hace un enorme esfuerzo por mantener una oferta artística ambiciosa, de calidad y que satisfaga a gente de todos los perfiles, es innegable. Desde exhibiciones tan llevaderas como la muestra fotográfica que retrata el Madrid de la dictadura, a otras de mayor complejidad como la de Las escenificaciones del yo.
Entre tanto, encontramos una exposición de lo más amena y sugerente como Rodchenko y Popova: definiendo el constructivismo. Ambos artistas son figuras clave en la propaganda de la revolución rusa de la primera década del siglo pasado. Su trabajo supuso la consagración del arte como medio para transmitir las ideas del régimen político.
Los altos números de analfabetismo de la época limitaban mucho la comunicación de estas ideas a la sociedad. Así es como nace la famosa propaganda social rusa. Vistosos carteles, impactantes diseños y anuncios publicitarios difundían los valores del régimen a la vez que “educaban” a la sociedad.
El constructivismo ruso es un movimiento artístico experimental que cuestionó todos los principios básicos del arte y lo puso al servicio de la ideología bolchevique que imperaba en Rusia. Rodchenko y Popova definieron, junto con otros artistas, su formación estilística y teórica.
Los constructivistas, como Rodchenko y Popova, eran pintores, publicistas, fotógrafos, escultores, diseñadores de muebles, de moda, y hasta trabajaban en cine y teatro. Racionalidad, utilitarismo y producción regían el espíritu de cada nuevo diseño. Nada escapaba al movimiento constructivista, estaban comprometidos con su revolución.
Sin embargo, este espíritu no sobrevivió al estalinismo. Los mismos artistas que triunfaban entre 1917 y 1929, vieron cómo con la llegada del realismo socialista, sus trabajos quedaban relegados a la pintura de caballete y la escultura monumental.
La exposición colectiva 5 x 5 = 25. En la exposición Rodchenko y Popova: definiendo el constructivismo, podemos ver más de 350 trabajos. En la primera parte de la exposición, vemos los inicios del movimiento constructivista: experimentos de abstracción geométrica en lienzo. En estos primeros trabajos es patente la influencia de la pintura abstracta.
El culmen de esta etapa llega con la exposición 5x5=25. Varvara Stepanova, Aleksandra exter, Aleksandr Vesnin, Aleksandr Rodchenko y Liubov Popova la organizaron como su particular adiós al dibujo constructivista. Ya era hora de poner en práctica todo lo aprendido hasta el momento. Cinco artistas clave del constructivismo exponen cinco cuadros cada uno.
A continuación vamos descubriendo las aplicaciones prácticas de todas estas teorías en el mundo real. Diseño de telas, trajes de trabajo, portadas de libros, esculturas colgantes… La siguiente fase es el salto al cine y al teatro, el grafismo, la publicidad o la fotografía; ambos trabajaron con los directores más famosos de la época diseñando decorados, eligiendo las localizaciones o definiendo las posiciones de la cámara.
Rodchenko y Popova: definiendo el constructivismo es una de las grandes apuestas del MNCARS para este año. Una exposición tan divertida como didáctica, que nos explica el origen y futuro del arte bolchevique ruso. Si os gusta el arte abstracto o los viejos carteles propagandísticos, esta exposición os encantará.
Aprovechad también para echar un vistazo a su librería, encontraréis todo tipo de objetos con ese “no sé qué” mágico que aporta el arte del diseño.
Actividades paralelas. Además, se ha organizado un taller de diseño constructivista previsto para las vacaciones de Navidad. El taller propone un espacio de conocimiento e investigación, de juego y creación; un laboratorio de experimentación donde los niños se familiarizarán con las obras de los artistas constructivistas y crearán sus propios diseños.
